En ALPHA, la personalización y la seguridad son pilares fundamentales. Por ello, antes de integrar a nuestros clientes en los entrenamientos grupales, realizamos una valoración funcional exhaustiva. Este proceso nos permite conocer a fondo a cada persona, sus necesidades, objetivos y cualquier limitación física, para diseñar un plan de entrenamiento totalmente adaptado y seguro.
La sesión comienza con una entrevista detallada en la que recopilamos toda la información relevante sobre el cliente: datos personales, objetivos, historial de lesiones y molestias actuales. Si el cliente cuenta con informes médicos sobre lesiones previas, también los analizamos para tener en cuenta cualquier consideración especial.
Contamos con el servicio de medición corporal InBody, una herramienta de referencia para evaluar tu composición corporal de forma precisa y profesional. A través de tecnología de bioimpedancia avanzada, InBody analiza masa muscular, grasa corporal, agua total y segmentación por zonas, permitiendo seguir tu progreso real y ajustar el entrenamiento y la nutrición según tus objetivos.
En este apartado, analizamos al cliente en una posición estática, evaluando su postura general. Observamos posibles descompensaciones musculares, escoliosis, diferencias en la altura de los hombros, rotaciones en los pies, la posición del arco plantar y cualquier asimetría corporal. Esta evaluación nos da una primera imagen de cómo se encuentra su postura y qué áreas necesitan mayor atención.
Realizamos una serie de test de movimiento, tanto globales como específicos, donde el cliente ejecuta patrones de movimiento que nos permiten evaluar su funcionalidad y movilidad. Analizamos cómo se mueven sus articulaciones y músculos durante estos ejercicios, detectando posibles desequilibrios o limitaciones
Los resultados obtenidos en el análisis postural y de movimiento se combinan con la información recopilada durante la entrevista personal. A partir de estos datos, creamos un perfil completo del cliente, identificando sus puntos fuertes, áreas de mejora y cualquier precaución a tener en cuenta.

Conocer las lesiones, molestias, necesidades y eslabones débiles de nuestros clientes nos da la capacidad de individualizar a la hora de crear un programa de ejercicios correctivos, diseñar los entrenamientos personales o adapta los entrenamientos grupales.

No queremos tener clientes que no se conozcan a sí mismos. Queremos que entiendan que hacen mal, que deben tener en cuenta a la hora de moverse y que pueden hacer de su parte.

Es el momento en el cual podemos recomendar a nuestros clientes la mejor opción para entrenar dentro de sus condiciones.