Nuestros entrenamientos grupales están diseñados para ofrecer una experiencia personalizada dentro de un entorno colectivo, manteniendo siempre la calidad de movimiento como prioridad.
Cada semana, la programación se estructura para que todos los clientes trabajen los cuatro patrones fundamentales de movimiento humano (empuje, tracción, bisagra de cadera y triple flexión), combinando ejercicios bilaterales y unilaterales que favorecen la estabilidad, la simetría y la eficiencia corporal. Durante las sesiones se dedica especial atención al entrenamiento del CORE, trabajando la estabilidad en los tres planos de movimiento, elemento clave para mejorar la fuerza, la coordinación y la prevención de lesiones.
En todo momento, un entrenador cualificado guía, supervisa y adapta el entrenamiento según las necesidades de cada persona. Nuestro método permite que participen tanto personas sin limitaciones como aquellas con molestias leves, lesiones no graves o mujeres embarazadas, realizando las adaptaciones necesarias sin alterar la esencia del trabajo programado. De esta manera, garantizamos un entorno seguro, eficaz y motivador, donde cada cliente puede entrenar según su nivel, progresar a su ritmo y disfrutar de un movimiento de calidad.

En Alpha el calentamiento es una parte fundamental del entrenamiento. Consta de tres fases: Liberación miofascial, Movilidad y Activación. De esta manera, preparamos el cuerpo para moverse mejor, aumentar el rendimiento y reducir el riesgo de lesión.

El entrenamiento de fuerza es uno de los pilares de nuestro método. La evidencia científica demuestra que trabajar la fuerza mejora la composición corporal, aumenta la masa muscular, fortalece huesos y articulaciones y reduce el riesgo de lesiones. Además, favorece el rendimiento en cualquier actividad diaria o deportiva.

Se enfoca en la eficiencia y la intensidad. Realizamos sesiones breves e intensas, basadas en metodologías interválicas que, según la evidencia científica, son las más efectivas para mejorar la capacidad cardiovascular y el rendimiento general. Utilizamos ejercicios de bajo riesgo lesional, priorizando siempre la calidad de ejecución y el control de la intensidad.